El mantenimiento preventivo es importante:

Este consejo puede sonar muy obvio, no obstante, la mayoría pasa por alto alguno de los servicios programados
o bien olvida totalmente el programa de mantenimiento preventivo y se dedica a llevar el coche al taller una vez que se
averió. Se debe cumplir el programa de mantenimiento preventivo indicado en el manual del fabricante, en caso de no
tenerlo se debe recordar que cada 5,000 km se requiere cambiar el aceite del motor y cada 10,000 km se debe llevar a cabo
un afinado completo del motor. El mantenimiento preventivo siempre ha sido más económico que el correctivo.

Revisar los niveles de los líquidos y la presión de los neumáticos:

Esta es una actividad que no insume más de 10 minutos y que idealmente debe llevarse a cabo 1 vez a la semana. Con el motor
frío antes de arrancarlo se debe revisar el nivel del aceite del motor, del líquido refrigerante y de los frenos.
Luego de encender el vehículo, revise el nivel del aceite de la transmisión. Por último mida la presión de las llantas.
Estas actividades son muy sencillas de realizar, sin embargo, una falta de nivel en alguno de los líquidos o una mala presión
en los neumáticos, puede ocasionar una falla grave en el motor o un accidente que indudablemente requerirán de un
mantenimiento correctivo normalmente muy costoso.

Con el motor frío maneje despacio:

Cuando nuestro vehículo ha estado apagado por más de 3 horas, el motor se encuentra frío y el aceite se encuentra en la
parte inferior del mismo. Al encenderlo, los instantes posteriores son los de mayor desgaste, ya a que se requiere de algún
tiempo para que el aceite llegue a todas las partes del motor y las lubrique correctamente. Justo después de encender el
mismo y mientras éste se mantenga frío se debe tener especial cuidado en no acelerarlo en exceso. Sería deseable encender
el motor, dejar que caliente por 30 segundos e iniciar el viaje sin acelerar el motor hasta que éste haya alcanzado su
temperatura normal de trabajo.